¿Por
qué el desdoblamiento?- le pregunté a Na-Y- ¿Somos nosotros los que estamos
aquí, o lo son los de la otra montaña? Estamos en el tiempo del sueño-contestó- Déjame
contarte una historia, en el principio de los tiempos habitaron aquí los Liru,
los hombres serpiente. Cuenta la leyenda que aquí, en esta acumulación de
piedras donde estamos, moraban los Liru venenosos, y en el monolito de enfrente,
los Liru no venenosos. Dicen también que entre ellos se libró un cruenta
batalla que terminó con la extinción de los primeros, gracias a la ayuda de la
serpiente arcoíris. Sé que te preguntarás si eso fue cierto, y la respuesta es
dual, si y no. Si habitaron aquí los Liru, y si se dio la batalla, pero esos
habitantes eran solo unos, pero de naturaleza dual. En este tú universo todo es
de naturaleza dual. Dos formas de tiempo coexisten, son dos corrientes
paralelas en un ciclo infinito espiritual. La realidad y el sueño comparten
este espacio llamado Tierra. La actividad diaria y objetiva se determina en el
tiempo del sueño, un tiempo más real que la realidad misma, porque ahí se
establecen los valores, los símbolos y las leyes que determinan la existencia.
Tu y todos tus congéneres han librado una batalla desde el principio de los
tiempos. Día con día se debaten con la polaridad para intentar alcanzar sus
objetivos. ¿Entiendes ahora? Preguntó mi acompañante de travesía. Si- dije
seguro- entiendo. Comprendo ahora lo que he estado viviendo. Sé ahora que toda
esta aventura a tu lado ha sido dando brincos entre estos dos tiempos, entre
estas dos polaridades. El entonces interrumpió- Todo es doble;
todo tiene dos polos, todo su par de
opuestos. En ese instante recordé que varias veces durante el viaje había escuchado
que el fin de la polaridad estaba cerca, ¿significaba eso que nuestra
existencia estaba por acabar?, ¿Estábamos ante el fin del mundo? Antes de formular
las preguntas él me dio las respuestas: Los semejantes y los antagónicos
son lo mismo, los extremos se tocan, todas las verdades son
semiverdades, todas las paradojas pueden reconciliarse. En ese momento sentí que mi
conciencia cambiaba de lugar. Ahora estaba de nuevo en el monolito donde llegue
inicialmente. Ahí el otro Na-Y me entregaba una especie de bastón. Al tomarlo entre mis manos este se
convirtió en una serpiente multicolor y elevó su cabeza para mirarme de frente.
-Es la vara de Moshé.

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