miércoles, 28 de noviembre de 2012

La Tercera Hebra


En la primera intervención agregamos 223 cromosomas al ADN de Ninmah, para dar vida a Adamus. En la segunda intervención, tomamos el hueso báculo de Adamus y de él le dimos vida a Ti-Amat. Con estas dos acciones iniciamos la evolución de la especie dominante del séptimo planeta. Todos tus congéneres quedaron con dos hélices activadas de su ADN. Las otras deberían activarse a través del trabajo espiritual. Hubo enviados para enseñarles a hacerlo en distintas geografías y épocas. Les ayudamos a construir máquinas piramidales y centros energéticos similares para tal efecto; solo unos cuantos entendieron y muy pocos pudieron cambiar su escala vibratoria para trascender. Como las cosas no sucedieron como lo planeamos y el tiempo se acababa, se hizo necesaria una intervención más para activar en ustedes la tercera hélice. Ya no queda mucho tiempo. El tiempo sin tiempo concluye. El regreso al origen está por comenzar y tú, Ian, eres parte importante de la era que dará inicio.

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