sábado, 17 de noviembre de 2012

Enki


Los ojos de Enki se clavaron en los de Ninmah y en segundos ella se quedó quieta; después, el hijo de Anu, genetista Annunaki, rasgó con una de sus uñas afiladas el costado de la Gran Madre, lo suficiente para que su lengua viperina se introdujera un poco en la incisión.  La modificación inicial estaba hecha. En pocos días el costado de Ninmah se abultaría un poco, ella lo desprendería y Adamus 223 daría su primer respiro en el séptimo planeta.

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