sábado, 24 de noviembre de 2012

el espejo


Había pasado más de una hora desde que la revelación me hiciera montar en cólera. Salí huyendo de su lado con una revolución en mi mente y en mi corazón. Por mucho tiempo pensé que una broma genética me había hecho infeliz, y ahora resultaba que el capricho del destino nada tenía que ver; era mas bien, un conejillo de indias o un ratón de laboratorio. ¿Por qué a mi?, ¿mi madre murió de causas naturales, o eso también había sido premeditado?, ¿a qué se refería él con “la tercera intervención”? Mi mente divagaba tratando de buscar respuestas a preguntas tan absurdas cundo escuché su voz tras de mí diciendo- te dejé que te calmaras un poco, pero ahora es tiempo de que hablemos- Al voltear, para mi sorpresa, el dueño de esa voz que había escuchado por tantos años, tenía un aspecto diferente. Frente a mis atónitos ojos tenía a un hombre alto, de tez blanca y de pelo rojizo y con los ojos aceitunados. Era como verme a mi mismo, pero 20 años en el futuro. ¿No me reconoces?- preguntó y continuó diciendo- Yo también soy tu padre y mis genes y mi memoria ancestral corren por tus venas. Una chispa eléctrica recorrió mi espalda, dio un toque en mi corazón y otro en mi entrecejo, mientras que de mi mejilla se escurría una respuesta líquida. Ahora frente a esta imagen de espejo, todo comenzaba a tener sentido.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario