sábado, 8 de diciembre de 2012

La octava frecuencia



La luz naranja disminuyó para poder mirar el disco y sus detalles. Una especie de sol con un rostro al centro estaba esculpido en lo que parecía era oro solido. Un coro de voces, que provenían de los 7 rayos, dijo simultáneamente- Solo los iniciados, los puros de espíritu, llegan hasta aquí para que les sea transmitida la sabiduría depositada en este santuario, tu has sido uno de los elegidos para ayudar en la transición que se viene. El fin de la polaridad es inminente y solo los que vibren con la octava frecuencia podrán regresar al origen. Acércate, pon tu mano derecha en tu corazón y con la otra toca el centro de la roca. Al hacerlo sentí de nuevo que una energía increíble recorría todo mi cuerpo a la velocidad de la luz y mientras eso sucedía millones de imágenes se proyectaban frente a mis ojos. Al concluir el proceso las voces regresaron para decir- la transmisión ha sido efectuada, y en su momento recordarás lo que haya que recordar y sabrás lo que haya que saber, ahora eres portador de la verdad y transmisor del flujo. Tu eres ahora simiente para reproducir la gran verdad. Las voces cesaron y los rayos regresaron por donde vinieron, solo la luz de la roca permaneció encendida. Acércate Na- Y y toca la roca conmigo -dije sin saber por qué-  es tiempo de transportarnos al siguiente templo. Al hacerlo ambos nos convertimos en rayos de luz y salimos por el octavo orificio.

viernes, 7 de diciembre de 2012

La roca de los orígenes.



Los 7 rayos, que antes estaban dispuestos alrededor del lago, se reunieron en semicírculo frente a nosotros. Mi reptiliano amigo dijo: Ellos son la voluntad, la sabiduría, el amor divino, la ascensión, la verdad, la virtud y el perdón. Al pronunciar cada atributo, el azul, el dorado, el rosa, el blanco, el verde, el anaranjado y el violeta se encendieron mas intensamente, luego se reunieron en un abrazo y convertidos en una especie de arcoíris, avanzaron hacia el cuerpo de agua. Mientras lo hacían el agua cedía ante su luz, para dejarnos un camino seco, que empezamos a recorrer lago adentro. Casi en el centro de la cuenca los rayos iluminaron una especie de lapida grabada y esta desapareció ante nuestra mirada y nos invitó a pasar. Adentro recorrimos una serie de túneles. La luz parecía emanar de las paredes. Mientras los recorríamos Na-Y dijo-escucha con atención- entonces me contó que este centro energético había sido instaurado, junto con la cordillera vecina, para reunir en armonía espiritual los 7 atributos mencionados y mezclar y difundir hacia todo el planeta la corriente del flujo de la vida. Luego me contó que un enviado desde la extinta Lemuria, Muru, trajo dos tesoros preciados para ser depositados aquí: Los rollos del conocimiento y la roca de los orígenes. A su llegada, y una vez depositados los tesoros en este lugar, la  cuenca fue inundada para ocultar el templo. Luego llegamos a un habitáculo  redondo, una especie de bóveda. En sus paredes se distribuían uniformemente 7 orificios apuntando al centro. Arriba de nuestras cabezas se abría una octava cavidad. Desde aquí se propagó la simiente de la sabiduría reptiliana en todo el planeta- dijo- todas las culturas asentadas aquí recibieron nuestra cosmología, a través del Dragón, Naga, Cobra, Amaru, Quetxalcoatl, Camaleón y Gárgola. De pronto de los orificios entraron los 7 colores y apuntaron hacia el centro del salón. Ahí se abrió un orificio más y ascendió una columna de cuarzo. Sobre de ella un disco dorado brillaba intensamente. Saluda a la roca de los orígenes, dijo Na-Y…

jueves, 6 de diciembre de 2012

los 7 rayos


Cuando llegamos era de noche. Nos convertimos otra vez en materia en lo que parecía una isla. Frente a nosotros se extendía un enorme lago. La luna, enorme y llena, se reflejaba en el espejo y pintaba de azul el cuerpo de agua. Hemos llegado al segundo chacra de la tierra, conoce al lago sagrado, depositario de la roca de los orígenes- dijo Na-Y- y mientras apuntaba con su dedo índice hacia mis genitales me ordenó: cierra tus ojos y enciéndele. En ese momento sentí como mi sangre  fluía más rápido y se concentraba en mi vientre tiñéndolo de naranja. Una mezcla de vergüenza y de placer me invadió pero él sentenció: para que la corriente vital pueda compartirse para perpetuarse debe ser como la roca de los orígenes. Entonces me dejé fluir. Instantes después la emoción y la sensación cedieron. Al abrir mis ojos ya no era de noche, ahora el sol era el que se reflejaba en el agua. Mi acompañante, que estaba hincado unos metros adelante, viendo hacia el lago, levantó su mano haciéndome una seña para que fuera a su lado. Él parecía estar meditando así que en silencio flexioné también mis rodillas y postre a su lado. ¿Entiendes la misión de este biogenerador?-preguntó sin abrir los ojos- Recordé los tiempos en que Adamus y Ti-Amat fueron creados para inaugurar a la raza humana y le dije entonces a manera de pregunta: ¿la sexualidad como medio para unir las polaridades? Él sonrió y luego levantó sus manos hacia el cielo. De improvisto 7 enormes rayos de luz de distinto color emergieron del lago para perderse en las alturas. Algo hay de eso mi amado discípulo, pero el asunto es mas profundo. 

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Telos



Antes de partir al segundo templo quiero mostrarte algo-dijo Na-Y- señalando hacia el centro del cráter. Dé él empezaron a emerger cientos de bolas de luz de todos los tamaños y colores para rodearnos. Una especie de música, melodiosos golpes de cristales sonó mientras 2 de esas esferas crecían y conformaban a 2 seres. Eran altos, de melena rubia, larga y alborotada y con los ojos borrados y de un color tornasoleado. Ellos son los moradores y guardianes de ese lugar sagrado desde el principio de los tiempos. Llegaron de Mu, el primer continente habitado del planeta, ahora desaparecido. Nuestros antepasados, los Lemurianos, fueron anunciados del cataclismo que desparecería su territorio y fueron aleccionados para migrar a distintos destinos en el planeta. Un nutrido grupo fue elegido para venir aquí para preservar nuestra memoria y para edificar Telos, la cuidad luz bajo el Shasta. Conoce a Ra y a Rana Mu- me dijo mi guardián y amigo mientras señalaba hacia ellos.  Yo soy Ra, líder del consejo del templo, y ella es mi alma gemela rana Mu. Te damos la bienvenida a este templo de luz. Por aquí entrará el rayo sincronizador que cambiará la polaridad del planeta. Desde aquí eclosionará la vibración para ajustar los genes de los habitantes del séptimo planeta para los nuevos tiempos. Tú has sido elegido para el proceso y todos nosotros somos uno contigo. Dicho esto la música cristalina se intensificó y las esperas de luz regresaron hacia el interior del templo. –Es tiempo de partir- escuché a mi acompañante decir mientras una luz naranja nos envolvía y nos llevaba hacia el segundo templo. 

martes, 4 de diciembre de 2012

La cola del dragón



Convertidos en  dos pequeñas burbujas de luz roja y rodeados de una nube nos acercamos a nuestro destino. A lo lejos empezó a dibujarse un basamento piramidal de un azul intenso y veteado de luces blancas. De su cúspide parecía emerger una fumarola de nubes lenticulares. Una tras otra, de menor a mayor, ascendían para formar otra pirámide invertida que se perdía en el cielo. Al acercarnos me di cuenta de que no era una pirámide, sino una montaña enorme.                 

- Bienvenido a Shasta, “el Gran Espíritu”- dijo Na-Y mientras nos posábamos, ya reintegrados en nuestros cuerpos, en una ladera de un enorme cráter- Este es el primer templo del planeta, el primer biogenerador que se encendió para iniciar el proceso evolutivo del séptimo astro del sistema. Fue aquí por donde se inyectó la energía precursora de la vida para que se integraran todas las especies de la tierra. Desde aquí fluye la energía hacia los otros templos.

Mi guardián extendió uno de sus brazos palma abajo y lo dirigió hacia el centro del cráter, luego hizo lo mismo con el otro para colocarlo frente a la parte media de mi cuerpo, en la base de mi columna. De pronto una luz rojiza y caliente se encendió entre mis piernas. - cómo es arriba es abajo, el planeta y sus moradores comparten este templo, esta es la raíz que te conecta con la madre tierra. Es la voluntad de vida la que llega desde el centro del universo y fluye por este chacra.

¿Sabes?- le dije a Na-Y, no sé por qué, pero esto me recuerda a los primeros viajes que hicimos, donde me mostraste como la vida se empezó a abrir camino en el planeta, ahí donde vi como hervía la vida en un caldo cósmico y cómo millones de entes se aferraban para desarrollarse. Él sonrió y me dijo: Ya estás entendiendo. Aquellos viajes te mostraron el inicio, el Eón rojo del planeta y de la humanidad. Estuvimos entonces y estamos ahora ahora en la cola del dragón. 

lunes, 3 de diciembre de 2012

la lagrima


Al regresar Na-Y con su mano extendida bajo mi rostro recogió mi lagrima y dijo- aquí, mi querido Ian, cabe toda la eternidad, y como te dijo tu madre, en tu corazón se encierra la clave para el regreso al origen. Sé lo que estás pensando y estoy seguro de que aun tienes dudas. Tu eres uno de los 4 enviados para ayudar a la transición. Han sido elegidos para el momento que se acerca. Antes de que ese día llegue es necesario que recuerdes todo y que puedas activar con plena consciencia los 7 templos. A tu madre la verás de nuevo muy pronto, ella como yo, siempre ha estado a tu lado cuidando de ti y colaborando para tu preparación. Fuiste modificado genéticamente desde tu concepción  y tu tercera hélice fue encendida desde tu nacimiento. No tengas temor. Estamos cerca del final de la polaridad y la dualidad. Los habitantes del séptimo planeta tendrán que elegir su destino. El tiempo del miedo está por concluir.

Luego de decir esto, extendió su mano y vi como mi lagrima, aun húmeda, crecía y se convertía en un torbellino de aire y fuego para envolvernos y llevarnos a otro Aquí y Ahora.

sábado, 1 de diciembre de 2012

los 4 enviados


Al reintegrarnos, Yexalen, mi madre, lucia un poco más joven, pero igual de hermosa. El paisaje había cambiado. Estábamos en otra pirámide junto a un mar azul turquesa. El sol estaba saliendo a nuestra izquierda y solo se oía el viento y el golpear de las olas barranca abajo. Sé que tienes muchas preguntas- me dijo con voz dulce- trataré de contestarlas. Fue aquí, hace poco más de 20 años que hice conexión por primera vez. Yo visitaba este lugar desde niña. Había entre estos muros algo que me llamaba. A veces creía escuchar una voz que pronunciaba mi nombre y que me decía algo que no podía entender. Un día, mientras oraba aquí mismo, una pequeña bola de fuego apareció frente a mis ojos para luego crecer y transformarse en un hombre alto, pelirrojo y con una mirada verde especial. No tuve miedo, era como la respuesta a mis plegarias. El me habló del tiempo sin tiempo y me dijo que el día del regreso estaba cerca. Me llevó a presenciar nuestra evolución y nuestra historia, me contó de los antiguos enviados y de su misión en el séptimo planeta. Me dijo también que yo recibiría uno en mi vientre y que trascendería una vez que lo diera a luz. Yo deseaba más que nada en este mundo procrear un hijo, y a pesar de rogar al cielo por eso, no había sido escuchada. Cuando él me anunció tu llegada no dudé en aceptarlo, porque, aunque no estaría físicamente a tu lado en tus primeros años, el me aseguró que pronto tú y yo estaríamos de nuevo juntos para compartir la eternidad; mas importante aun, supe en mi corazón, que estaba por concebir a un ser de luz, uno de los 4 enviados, que con la tercera hélice encendida, ayudarían a la humanidad a encontrar el camino de regreso. Aquí, hijo mio, -dijo finalmente mientras ponía su mano en mi pecho- se encierra el secreto de transición de los hijos del astro 7. Una lágrima se me rodó por la mejilla y antes de caer al suelo se convirtió, como nosotros, en miles de puntos de luz.